Toco este tema por una conversación que escuché en un bus recién llegué
a Bogotá, eran dos amigas que iban en el puesto de atrás del mío.
Me causó mucha curiosidad oírlas
hablar, ya que se referían de una manera
déspota y burlona de una experiencia que había tenido algunas de las dos
muchachas. Aproveché que llevaba una agenda y comencé a escribir lo que decían,
la verdad me pareció una conversación muy interesante y graciosa, con decirles
que hasta sentí pena ajena por el pobre muchacho protagonista de la
conversación.
Mal aliento, si señores ese fue el tema de burla; que vergüenza!! me
imagino a esa niña esperando el momento tan anhelado de besar tal vez a su
traga, a su amigo que no quería que siguiera siendo su amigo, su príncipe azul
del momento y ver que todo se viene al suelo, y en vez de sentir algo bonito
sintió repulsión y nauseas, (no lo digo yo esas fueron palabras utilizadas por
ellas).
La verdad no las critico, es más me uno a sus palabras, no hay nada más
desagradable y asqueroso que una persona con mal aliento. Yo sé
que todos tenemos mal aliento, pero en
momentos circunstanciales como por ejemplo al levantarnos, después de comer
cebolla, un huevo cocinado en fin, pero todo eso tiene solución la llamada
crema dental, el hilo dental y el enjuague bucal. Créanme no hay nada más desmotivante que llegar a
besar a alguien y sentir un aliento fétido y nauseabundo.
Como mujer les puedo asegurar hombres que están leyendo esto que a
diferencia de ustedes las mujeres más que poner atención a primera vista en el
cuerpo de un hombre, nos fijamos en sus dientes, sus manos y sus zapatos, si
alguno de estos elementos fallan, no hay nada que hacer el gusto se llega a
perder. Siempre la primera impresión es la que vale. Pero bueno mujeres esto
también es para nosotras, o es que somos inmunes al mala aliento? Pues no, sino
que me tomé el atrevimiento de hablar primero de los hombres por la
conversación que mencioné anteriormente.
Para que esta circunstancia no se nos llegue a presentar y no seamos
tema de burla nosotros, por favor cepillémonos los dientes si vamos a tener una
cita, y si por algún motivo no tenemos crema dental a la mano ya sea porque
trabajamos y no llevamos el cepillo de dientes
a la oficina o universidad
comprémonos unos chiclets de menta, hoy en día venden unos muy
económicos ¡a cien pesos!, díganme si no es una inversión demasiado económica para la
recompensa recibida al tener una cita fantástica llena de besos de pasión y de locura. Porque la verdad sea
dicha no hay nada más delicioso que un beso bien dado y muy bien oliente.
Pero bueno hay besos de besos y los mal olientes se ganan el primer lugar entre los peores.
Ahora hablemos de aquellos besos babosos, los que nos dejan la boca totalmente mojada y que con disimulo
después de besar a nuestra pareja del
momento o permanente nos toca pasarnos
la mano alrededor de los labios, la nariz y hasta parte de las mejillas para
secarnos. Y no estoy exagerando, a mi me ha tocado de esos y sé que a más de
uno también. Pero para eso también hay solución, no volverlos a besar o llamar
a nuestra amiga la sinceridad y decirles que esa baba (que nos deja inclusive
un olor no muy agradable), no es lo que realmente queremos y que esperamos que la próxima vez que nos den un beso sea un
poco menos mojado y más cerrado, que la idea es mezclar labios y lengua y no sus alrededores.
Claro que hay una excepción para este tipo de besos y es la única que
admito, es en el momento donde hay un desenfrenado y muy excitante derroche
hormonal y es el momento cuando vamos a
tener sexo o bueno digámoslo más bonito y
menos ofensivo cuando vamos hacer el amor, en ese momento los
mencionados besos son lo más deliciosos. Porque el sexo entre más aberrado,
sucio y raro sea, produce más placer, (pero bueno ese es un tema del cual voy
hablar más adelante, por ahora sigamos con el intercambio de fluidos bucales.)
Dar un beso tiene su ciencia, no es tan fácil como parece hay que saber
manipular bien los labios, su intensidad y saber hasta dónde utilizamos la
lengua. Porque otra de las tantas cosas desagradables de un mal beso es cuando
nos dan besos con lengua y nos la introducen a profundidad a tal punto que en
vez de sentir gusto, sentimos es ganas de vomitar ya que nos están incitando al
vomito, es como cuando una persona que quiere vomitar no puede, entonces que
hace? meterse el dedo profundamente en la boca y llamar al vomito, hagan de
cuenta que con la lengua seria casi igual. Esto me hace tener un
interrogante, Será que las personas que besan así piensan que
necesitamos una limpieza profunda de laringe y de faringe?
Ahora ya vienen los besos gustadores, esos que nos hacen subir al cielo
y caer a la tierra en una nube, “los suavecitos”. Esos besos son muy deliciosos y aparecen la mayoría de
veces en el momento de la etapa del enamoramiento, comenzando una relación, es
el beso que se presenta cuando besamos por primera vez a esa persona que nos
gusta y también se asoman después de hacer el amor, ya que con este tipo de
beso demostramos y nos demuestran que el momento vivido fue muy especial.
Con esta clase de beso podemos descubrir sin la necesidad de hacer una
pregunta que tan especial somos para una persona.Así que piensen y analicen si han
tenido este tipo de beso y no lo han vuelto a practicar, sería un buen momento
para plantearse cambios o para fortalecer su relación porque la verdad sea
dicha, si ya no damos este tipo de beso, sea por la costumbre o porque ya nos enfocamos
más en el beso apasionado y desenfrenado que dice sexo, sexo, es hora de ponerlo
en práctica nuevamente.
Señores, señoritas sorprendan a sus parejas no hay nada
más dulce y encantador que un día lleguen saluden a su novia, esposa, novio,
esposo con un beso tierno e inesperado.
Pero bueno este beso también tiene su contra, o para mi criterio es
así y lo digo por algo que me sucedió y
la verdad no fue la mejor experiencia. :(
Hace algunos meses comencé a salir con alguien, no voy a decir su
verdadero nombre y tampoco voy a dar detalles de dicha relación, muy
seguramente más adelante volveré hablar de él, por el momento conozcamos a esta
persona como Andrés.
Andrés y yo no teníamos una relación formal, pero ya llevábamos algunos
meses saliendo, eran encuentros casuales, una o dos veces por semana y ya.
Nuestros besos eran de los apasionados de esos que comienzan tiernos pero
terminan desenfrenados, es más puedo decir que nunca tuvimos un beso sin estar
pensando en sexo, por un lado delicioso porque nada más satisfactorio que tu
pareja te inspire sexo y tú lo inspires también, pero creo que ese beso tierno
hace falta de vez en cuando. (No crean
yo también tengo mi corazoncito y muy de vez en cuando, eso sí muy de vez en
cuando me gusta sentirme cursi.)
Pero bueno sigamos con el beso de la traición, así lo bauticé yo. Hubo
un momento en la relación en que Andrés y yo dejamos de vernos casi por un mes,
creo que nos encontramos un día para tomarnos un café, hablar y ponernos al día
de nuestras vidas, hasta ahí todo iba normal. Siguió pasando el tiempo hasta
que se llegó el momento de encontrarnos nuevamente. Yo llegué a su casa,
arreglada, perfumada mejor dicho la locura. Me acuerdo tanto del día, fue un Domingo, el no estaba, pero llegó cuando
yo estaba timbrando, apenas lo vi me dieron nervios, la tontería esa que nos da
a las mujeres al ver a la persona que nos gusta, él se me acercó a saludarme y adivinen qué pasó…. Me saludó de la manera
que todas esperamos que nos saluden, tiernamente con un beso en la boca, cosa
que casi nunca había hecho, ya que nosotros nos saludábamos normal el pico y ya,
pues la verdad quedé sorprendida mi primer pensamiento fue “le hice falta” (jaj
ilusa), y si a ese beso le sumamos la mirada de sus ojos bellos, pues no
matara…
Pero ese beso, que en su momento fue lo máximo para mí, se convirtió en
el beso de la traición, fue uno de los primeros detalles de muchos que vinieron
después, para darme cuenta que Andrés había cometido el error más grave para
una mujer y que por más que queramos no se olvida, el engaño.
Por eso vuelvo y se los repito, esta clase de besos deben darse con
frecuencia, siendo o no un momento especial, cosa que cuando los den, no les
pase lo que me pasó a mí con Andrés y empecemos a sospechar que algo no está
andando bien. Estos pequeños detalles son los que hacen que las mujeres
sospechemos que nos han puesto cachos, que nos han adornado la frente, y que
hemos sido vilmente burladas. Pero tampoco voy a dar más detalles de este tema,
porque va haber un momento en este blog que hable sobre los cachos y como las
mujeres definitivamente somos más inteligentes para ponerlos que los hombres.
Ya para finalizar el tema de los besos voy hablar de “Aquellos besos, que son del color de tú
ropa interior, aquellos besos míos tus besos” Definitivamente el autor de
esta frase Andrés Calamaro, no estaba equivocado al describirlos tan bien.
Estos son los mejores besos y son aquellos que reúnen todo, la ternura, el amor, la excitación… son
besos que no se le dan a todo el mundo, son besos íntimos, propios de cada
persona, son besos indescriptibles, llenos de deseo, pasión, de lujuria, son
muy parecidos a los suavecitos pero con un toque de desenfreno hormonal. “Son
del color de tu ropa interior”, la verdad esto suena muy sexual y muy tentador,
se me erizó la piel escribiéndoles esto.
Me imagino que todos hemos dado
estos besos, y sé que de pronto se los están imaginando en este momento y con
ellos recordando a la persona a quien se
los dieron o que se los dieron a ustedes. Yo he besado muchos sapos y también
muchos príncipes pero la verdad, el beso “del
color de tu ropa interior” lo he sentido y dado muy pocas veces. Se estarán
preguntado por qué? Y así no se lo estén preguntando se los voy a decir, porque este beso se da cuando
realmente se ha está enamorado.
Y el que piense lo contrario le puedo decir con firmeza y
convencimiento que está totalmente equivocado…
Entre mi escalafón de besos este se gana el primer puesto. Yo se que
deben haber más clases de besos, muchos más y cada cual tendrá sus favoritos y
no tan favoritos, pero los que mencioné acá los consideré como los más
importantes para mí entre los malos,
regulares y buenos que he tenido o que por algún motivo han dejado huella en
mí.
Gracias por estar leyendo este Blog y feliz noche
Ciao...